Posted by on 21 mayo, 2017 in Conferencias | 0 comments

Desde principios del siglo XX la escultura ha llevado a cabo una enorme aventura expandiendo sus alcances.

Los cubistas, los constructivistas rusos y Marcel Duchamp, entre otros, prefiguran lo que será una nueva práctica escultórica.
Trascendiendo las ideas de la escultura como volumen y campo autónomo, la práctica se contamina de otras áreas de conocimiento y se abre a infinidad de posibilidades. El antes objeto tridimensional deviene: espacio, instalación, idea y proyecto.
La vastedad del fenómeno actual puede explicarse a partir de un organigrama de mi autoría que sintetiza los mapeos de la disciplina que realizaron Rosalind Krauss (1979), Juan Acha (1981) y José Luis Brea (1996). Desde allí se explica la coexistencia de diferentes estadios y comprensiones de lo que es la escultura.
El esquema permite también diferenciar al discurso escultórico de otros discursos artísticos.
La diferencia básica entre las distintas prácticas escultóricas actuales tiene que ver con la manera en la que cada una de ellas comprende el espacio, que en términos generales será una entidad: física, social, sensible o teórica.
Desde dicha comprensión se hace un recorrido por la producción nacional y se muestra el trabajo de un amplio abanico de artistas que ejemplifican dichos derroteros y/o paradigmas escultóricos